29/10/2012

Colombie - In memoriam du coeur de Sœur Hilda/ Sor Hildegard, In Memoriam

 DownloadedFile.jpegLe 9 septembre 1990,  dans une région pauvre et montagneuse du Sud Ouest de la Colombie;   une  opération militaire contre les Farc, tombe sur une « guérillera » dangereuse,  à savoir, la missionnaire  suisse, Hildegard Maria Feldman.  Missionnaire laïque de la Société Missionnaire de Bethléem, née à Naefels dans le canton de Glaris, et   travaillant dans le cadre du diocèse d’Ipalies. Surnommée affectueusement "Soeur Hilda".

Un communiqué militaire claironne, alors, fièrement  la mise à mort de cette dangereuse  résistante,  enfin abattue.

 Ce jour-là,  Maria Hildegard Feldman se trouvait au chevet d’une malade, à Guachaves (commune de Santa Cruz)  . Les militaires de l’armée colombienne sont entrés dans la case où elle se trouvait et ont tout simplement tiré, sans prévenir, sans vérifier,  un seul coup de feu au cœur; sa seule arme, un coeur au secours du prochain, un coeur solaire empli d'humanité au service de l'Humanité. Sœur Hilda a juste eu le temps en se tenant la tête, de s’exclamer,  quelques secondes auparavant :  « Sainte Vierge qu’est-ce qui nous arrive ? ».  La victime a été aussitôt enterrée, son corps sera exhumé sur demande pour être ensuite  transféré à Samaniego où ont eu lieu les obsèques.  Après coup, le commandant en riant demandera aux rescapés qui est-elle et que faisait-elle là ?

Cet être magnifique, qui dès mai 1983,  décida de se mettre au service des plus pauvres, des plus démunis en Colombie . Dès juin 1990, on la vit œuvrer  à El Sande en qualité d’infirmière et sage-femme et  qui avait pour charge pastorale de donner des cours pour sage-femmes et auxiliaires de santé et des soins pour  enfants et maladies infantiles .

El Sande, c’était le bout du monde, il fallait y parvenir à dos de cheval par des sentiers caillouteux pendant une douzaine d’heures. Et c'est bien là, dans cette région, oubliée du monde, qu'elle planta ce coeur d'un amour absolu. 

Dans cette région abandonnée et montagneuse, ce cœur généreux a totalement investi sa mission, celle de soulager la misère des plus pauvres, des damnés de la terre dépossédés de leurs biens sous la menace des armes. Forte de 20 ans , en Inde, aux côtés de son frère malade, de dévouement aux côtés des plus démunis, elle continuait à se ranger aux côtés des plus nécessiteux, en Colombie.  Une vie d’amour et de don, un sacerdoce d’une existence entière au chevet des malades et des mourants.

 Tuée d’une balle en plein cœur, à  16 h 30, le 9 septembre 1990, par les troupes de la troisième brigade de l’armée qui tira sans discrimination des coups de feu contre la population civile et qui visèrent celle qui, à ce moment-là , soignait une paysanne malade. Sœur Hilda se plaisait à dire que « la mort conduit à la résurrection. La souffrance, la destruction et l’humiliation débouchent sur la joie, la victoire, et la vie ». Dieu merci, elle était prête à mourir, même de la façon la plus injuste qui soit.

Elle offrait ce visage radieux et patient, d’une femme, alors âgée d’une cinquantaine d’années. Son aspect fragile,  d’une douceur extrême, amoureuse de la musique classique et des plantes auxquelles elle vouait une attention particulière, contrastait avec la rudesse  de la région.  Elle soignait les plaies les plus purulentes avec une attention particulière sans montrer le moindre  dégoût et il n’y avait pas meilleure arracheuse de dents qu’elle. Même les paysans forts,  ouvraient la bouche sans broncher pour laisser extraire une méchante dent de sagesse et la remerciaient d’un souffreteux: »Muchas gracias ! »

Les soldats de l’armée colombienne ont beau eu retourner tous ces effets, ils n’ont guère trouvé les armes de la « guérillera », mais ils n’ont trouvé que son cœur.  Ce cœur d’une beauté cristalline, au service d’une  justice pour tous. Un cœur accroché à l’espoir d’une vie meilleure pour chacune des créatures de Dieu. 

 Une âme sensible et riche d'une foi immense qui a donné sa vie, pour combattre auprès de ces  damnés de la terre à qui on arrachait la terre.  Une vie au chevet des plus pauvres et qu’il faut prendre en exemple et ne pas oublier. C’était là son humble résistance, à cette "guérillera",   alléger la souffrance d’un peuple opprimé par l’injustice et la prévarication. Il est de ces êtres croyants ou pas qui offrent  leur existence à soulager la misère du monde, pour une plus grande justice, au nom d'une plus grande égalité sociale.

 Son sang est là, il paraphera comme tant d’autres victimes l’accord de paix en Colombie. Ce crime est resté à ce jour impuni.

Paix à l'âme de tous ces humanistes

Source : http://www.alterinfos.org/archives/DIAL-1536.pdf

 

mon site http://www.djemaachraiti.ch

 

Sor Hildegard, In Memoriam

 

DownloadedFile.jpeg

El 9 de septiembre de 1990, en una región montañosa y muy pobre del sur-oeste de Colombia fue dada de baja una “peligrosa guerrillera”, María-Hildegard Feldman, en el marco de una operación militar contra las FARC-EP. Un airoso comunicado militar dio cuenta por entonces de la eliminación de tan peligrosa subversiva.

 

Se trataba en realidad de una misionera laica de nacionalidad suiza, nacida en la comuna de Naefels, Cantón de Glaris, y perteneciente a la sociedad misionera de Belén, que por aquel entonces trabajaba bajo los auspicios de la diócesis de la ciudad de Ipiales en Colombia.

 

El día de su muerte, Sor María-Hildegard Feldman asistía a una mujer enferma, en la vereda Guachavés, municipio de Santa Cruz. Los militares del Ejército colombiano entraron a la modesta casucha y simplemente dispararon en su contra, sin verificar, sin prevenir a nadie… Sor Hildegard apenas si tuvo el tiempo de tomarse la cabeza y exclamar: "i Virgen santísima! ¿Qué es lo que nos está pasando? ”, antes que un solo tiro certero en el corazón, que era su única arma, segara su vida para siempre.

 

La víctima fue enterrada de inmediato. Gracias a las muchas peticiones llegadas desde su tierra natal el cuerpo fue exhumado y llevado hasta la localidad de Samaniego, donde poco después se realizó la ceremonia de exequias.

 

Hoy se sabe que pasados los acontecimientos el Comandante del operativo militar retornó al lugar del crimen para interrogar a los sobrevivientes de aquel ataque y conocer más de cerca la vida de esa monja extranjera... Muchos de los testigos lo oyeron susurrar para sí, en medio de una risita nerviosa,"¿Qué carajo hacía esa monja por estos parajes?".

 

Corazón magnifico el de Maria-Hildegard, que a sus 20 años partió a la India, al lado de su hermano enfermo, para trabajar codo a codo entre los más pobres. Años después continuó esa noble misión en Colombia, poniéndose al servicio de aquellos colombianos que no tienen nada. Desde 1990 se le vio trabajar sin descanso como enfermera y partera en la municipalidad de El Sande. Parte de su responsabilidad pastoral era justamente esa, formar comadronas y auxiliares de salud para trabajar en el acompañamiento de enfermedades infantiles.

 

El Sande es un rincón olvidado del mundo y para llegar allí, desde el pueblo más cercano, hay que cabalgar a lomo de mula o de caballo al menos 12 horas por caminos rocosos. Fue justamente allí, en ese resguardo negado del mundo, donde ella sembró su corazón con un amor absoluto y se dio a su misión sin reparos: aliviar en su pobreza a los miserables, a los olvidados de la tierra, a los que fueron desposeídos de sus bienes bajo la amenaza de las armas.

 

Sor Hilda, como le decían, cayó abatida por una bala que le dio en pleno corazón el 9 de septiembre de 1990, a las 4 y media de la tarde. La bala fue disparada por unidades especiales del Ejército colombiano, adscritas a la tercera brigada, que abrió fuego indiscriminado contra la población civil, pero que tuvo en la mira solamente a aquella que, en esos momentos, curaba en su lecho a una pobre mujer enferma.

 

Esta misionera solía decir que “la muerte conduce a la resurrección. El sufrimiento, la humillación o la destrucción, desembocan indefectiblemente sobre la alegría y la victoria de la vida”… Gracias a Dios ella se hallaba preparada para morir, incluso de esa manera tan injusta como fue truncada su vida.

 

Ella tenía uno de esos rostros radiantes, de mujer paciente que toca a la cincuentena; era una mujer de aspecto frágil, de una extrema dulzura a quién le encantaba la música clásica y las plantas, miles de plantas a las que consagraba una gran atención, ternura esta que contrastaba con la agreste región en donde vivió sus últimos años.

 

Sor Hildegard, además, curaba las heridas, incluso las más purulentas, con una atención especial, sin retroceder. Se dice, incluso, que ella era la mejor dentista empírica de toda la región -con los medios de a bordo en aquellas lejanías- y que hasta los campesinos mas rudos le abrían sin prevención la boca para que los librara de sus males, o les arrancara las muelas del juicio… y luego hasta le daban las gracias.

 

Los militares del Ejército de Colombia que la asesinaron escudriñaron todo lo que quisieron entre los efectos personales de la que equivocadamente llamaron “guerrillera”, pero no hallaron nada, solo su corazón. Un corazón de belleza cristalina al servicio de una idea de justicia para todos, un corazón atado a la esperanza de una vida mejor para los elegidos de Dios.

 

Hilda-Hildegard fue una mártir que dio la vida en su “combate" por los pobres, una vida consagrada a los desposeídos. Ese fue su humilde acto de Resistencia: aliviar el sufrimiento de un pueblo oprimido por la injusticia y la corrupción.

 

Su sangre esta aún ahí, junto a la de tantas otras victimas y su rastro firmará también ese posible acuerdo de paz en Colombia, pero su crimen, recordémoslo, sigue en la más absoluta impunidad… Como el de tantos otros y otras, todos colombianos.

 

i Paz para el alma de todos esos mártires !

 

Source : http://www.alterinfos.org/archives/DIAL-1536.pdf

 

 *Traducido del francés por: Paz&Salvo

 

 

 mon site  http://www.djemaachraiti.ch/

 

 

 

 

 

19/10/2012

QUI A PEUR DE LA PAIX EN COLOMBIE ?Quién le tiene miedo a la paz en Colombia?

2266118-3166866.jpgNous assistons à un moment historique, celui de l’amorce de dialogue entre le gouvernement colombien et les représentants du plus ancien mouvement de guérilla en Amérique latine, à savoir les FARC-EP.

Une résistance qui a vu défiler 12 gouvernement et 11 présidents de droite et d'extrême-droite et 52 ans de régime oligarchique et qui en fait le mouvement historique le plus long de l’histoire de ce pays. Du coup, cette longévité et cette constance lui donnent non seulement une légitimité historique, mais encore, une assise dans le temps et une continuité dans le discours; principalement axé depuis la naissance du mouvement de guérilla,  en 1964, sur  l’incontournable nécessité absolue et non négociable de justice sociale pour tous.

Nous devrions tous nous en réjouir de ces débuts de dialogue qui nous invitent, toutefois, à une certaine prudence, car de mémoire de guérillero , on retient les négociations qui ont fini par plonger dans un bain de sang, comme dans la tragédie de l’Union patriotique, des membres assassinés par milliers entre 1980 et 2000.

Tous les Colombiens suivent avec attention ces prémices de paix, premiers balbutiements pacifiques.  La terre colombienne elle-même a besoin de cette paix, elle qui regorge de tant de sang, elle n’arrive plus à l’absorber. Les massacres systématiques;  les morts par milliers entassés dans les fosses communes, les disparus qui ont totalement disparu dans les fours à gaz, des centaines de milliers de personnes assassinées, 62 milles personnes disparues, les violés, les têtes décapitées avec lesquelles les membres d’une famille devaient jouer au football;  la tête d’un père, d’un grand-père qu’il fallait taper du pied pour la faire rouler. Les femmes et fillettes violées, les enfants torturés, les pendus, les brûlés, les estropiés, les dépecés, les décapités, les tronçonnés, les strangulés,  les déplacés. Triste record mondial avec 5,4 millions de personnes déplacées. La terre colombienne ne peut plus digérer autant de malheur et encore moins les Colombiens.

La liste de toutes les horreurs pourrait prendre des pages et des pages, une barbarie sans nom perpétrée par l'armée et par les paramilitaires au service d’une oligarchie appuyée par les Américains qui narcotisent les institutions colombiennes sous le regard bienveillant des institutions démocrates et au nom de leur sacro-sainte démocratie.

Un nouveau processus pour la paix qui fait grimper les statistiques de Juan Manuel Santos - autrefois contre les Farc qu’il a pourchassés alors qu’il était Ministre de la Défense sous Uribe (2002-2010) -,dans les sondages et fait monter aux barricades Álvaro Uribe qui via son Twitter https://twitter.com/AlvaroUribeVel hurle au scandale.

Uribe dit « le bacrim «  ou le « Urrible » qui a transformé grâce à une sémantique traîtresse ses paramilitaires évaporés et réapparus sous l’appelation de « bacrim » , bandes émergentes de voyous criminels avec à leur tête le plus « bacrim » de tous , Uribe en personne. Mais, il ne porte plus aucune responsabilité puisque les paramilitaires ont disparu, ceux-là même qu’on a tenté de faire passer pour les insurgés et qui appliquaient le terrorisme d’Etat au service de l’oligarchie, premier soutien de la présence américaine sur le sol colombien via ses multinationales. Un tour de passe passe sémantique afin d’éviter de devoir comparaître, un jour qui arrivera forcément, devant une cour de justice pénale pour crimes contre l’humanité.

 L’ancien président colombien, contrairement aux Colombiens ne se réjouit pas de cette paix qui mettrait à mal ses intérêts d’oligarque et de ploutocrate. La paix signifie qu’un voile épais va devoir être levé pour « réinventer la Colombie », il va falloir assumer les génocides et sans doute créer des tribunaux populaires sur le modèle du Rwanda, les « gaçaça » tant de gens sont impliqués dans les massacres.

Il n’y a pas une seule famille colombienne qui n’ait  été frappée par la  perte d’un proche par mort violente.  Mais Uribe ne se sent peut-être pas colombien, cette paix n’est pas la sienne, lui qui n’a jamais su amorcer le moindre dialogue.

Aujourd’hui, Uribe est engagé chairman par Rupert Murdoch à News Corp, pour y faire de l’argent, exactement comme avant lorsqu’il était président. Lui, la paix il n’en veut pas, «  just a lot of money, please, as usual  !!!

 

 

2266118-3166866.jpg

¿Quién le tiene miedo a la paz en Colombia?

Nosotros asistimos a un momento histórico: el comienzo del dialogo entre el actual gobierno colombiano y los representantes del más antiguo movimiento guerrillero de América Latina, las FARC-EP. Su resistencia ha enfrentado y visto desfilar 12 gobiernos y 11 presidentes de derecha y de extrema derecha, a lo largo de más de 52 años de alternancias al interior del régimen. 

La resistencia de este movimiento guerrillero, nacido en 1964, es su asidero histórico, no sólo en el tiempo y en la continuidad de su discurso, sino también en la legitimidad del eje principal de su lucha, convertido en principio no negociable: la necesidad de obtener una verdadera justicia social para todos.

Debiera alegrarnos el principio de estos diálogos… Sin embargo, se hace necesaria la prudencia. No se puede omitir que las negociaciones de mediados de los 80´s acabaron en un baño de sangre en el que las víctimas fueron los miembros del movimiento de izquierda Unión Patriótica, y tantos otros colombianos opositores al régimen, asesinados por miles a lo largo de las dos últimas décadas.

Todos los colombianos siguen entonces con atención estas premisas de una posible paz. La tierra misma de Colombia necesita paz, esa  tierra ahogada en sangre y sufrimientos, al punto de no poder absorber ni una gota más: masacres sistemáticas; miles de muertos en las fosas comunes descubiertos de unos años para acá; restos de desaparecidos hallados en grandes hornos a gas instalados en las haciendas donde hasta hace poco había campamentos paramilitares; cientos de miles de asesinados desde los años 50’s; más de 62 mil casos de víctimas de la desaparición forzada que cursan actualmente en la Procuraduría General de la Nación; miles y miles de mujeres y jovencitas violadas; jóvenes y niños torturados, ahorcados, quemados, estropeados para siempre; familias enteras obligadas a jugar macabros partidos de futbol con las cabezas de sus abuelos y padres decapitadas por los paramilitares; miles de despedazados con moto-sierras por el “delito” de negarse a abandonar sus modestas parcelas de tierra; millones de refugiados internos que son hoy, según estimaciones fiables, mas de 5,4 millones de personas que lo han perdido todo…

i Triste record mundial!  El pueblo raso colombiano no soporta más tanto vejamen, tanta desgracia.

La lista de esos horrores cubiertos por el silencio podría tomarnos libros enteros, durante años. Una barbarie sin nombre perpetrada por las fuerzas armadas colombianas y sus instrumentos criminales, los paramilitares, todos ellos al servicio de una oligarquía apoyada por los Estados Unidos, que han infiltrado, “narcotizado” y corrompido a las instituciones colombianas bajo la mirada cómplice de los “demócratas” de tantas y tantas instituciones democráticas de América y del mundo… y todo ello en nombre de su sacrosanta democracia.

Este nuevo proceso por la búsqueda de la paz, que ha relanzado en los sondeos de opinión al Sr. Juan Manuel Santos (quién combatió a las FARC-EP en calidad de ministro de la guerra, o de la defensa como dicen ahora, durante el doble gobierno de Uribe, del 2002 al 2010), ha hecho subir a las tarimas al ex presidente Alvaro Uribe, vía su Twitter (https:twitter.com/AlvaroUribeVel), quién no cesa de gritar que ese proceso es un escándalo.

Sí, hablamos del mismo Uribe quien durante su gobierno transformó, por obra y arte de la semántica, a sus bandas paramilitares y a las de sus narco-aliados en hechos inexistentes, a través de una figura etérea y pseudo-jurídica conocida hoy en el lenguaje penal colombiano como las “bacrim” (bandas criminales), lo que desvincula a estos criminales de sus verdaderos orígenes, es decir la defensa del establishment.

Consecuencia de ello, es que ni los asesinos, ni sus jefes, Uribe incluido, deben responder ante la ley, obviamente, porque los paramilitares bajo sus órdenes ya desaparecieron, al menos en el papel. El colmo de los colmos, es que aquel ejército de criminales, fue considerado en la práctica como “insurgentes defensores del estado”. iNi más ni menos!... “los niños buenos del paseo”, defensores del terrorismo de estado en nombre de los intereses de la oligarquía colombiana y de los intereses de los USA y de las multinacionales.

Ese ex presidente colombiano, Uribe, al contrario de tantos de sus compatriotas, no se alegra hoy por la nueva posibilidad de paz puesto que ésta pondría en peligro los intereses de la plutocracia, la oligarquía y la nueva narco-oligarquía a la cual él pertenece.

La PAZ significa que ese espeso velo de horrores y corrupción tiene que caer para poder reinventar otra Colombia. Tocará asumir los genocidios y, a no dudarlo, crear tribunales populares, tal vez sobre el modelo de Ruanda, los “Gaçaça”, a los que debieron acudir tantas y tantas personas implicadas en las masacres, incluido el ex presidente de ese país.

No hay familia en Colombia que no haya sido golpeada de una  manera o de otra por esta larga y terrible guerra… pero Uribe y sus aliados tal vez no sienten como los demás colombianos. Se diría que esta posibilidad de paz, no les concierne en lo absoluto, no es la de ellos. Él, Uribe, es hoy conferencista internacional a sueldo de la “News Corp”, la de Rupert Murdoch, para ganar aún más dinero, exactamente como ya lo hacía antes, como presidente de Colombia. La paz en ese país, él y sus amigotes, no la quieren… "!!! just a lot of Money, please, as usual!!! ” 


Merci à Paz y Salvo pour la traduction 


mon site http://www.djemaachraiti.ch/

08/09/2012

L’expansionnisme salafiste; une épreuve pour les Musulmans et le monde


liveleakdotcom84804e4a6.jpgIl est temps de sortir les gens de leur torpeur. Il y a à peine quelques jours, un mausolée soufi considéré comme lieu d’idôlatrie vient d’être détruit par des salafistes dans l’Ouest de la Libye.  Le  tombeau du théologien soufi du XVIe siècle Sidi Abdel Salam Al Asmar a été réduit en poussière au bulldozer et la bibliothèque de la mosquée Asmari à Zlitan incendiée. D’autres destructions de lieux soufis se sont produites au Mali et en Egypte.  Les Salafistes rappellent leur haine, ainsi, du soufisme comme du chiisme, du reste. Et ce n’est qu’un début !

Salafistes payés 20 dinars par jour en Tunisie pour jouer les redresseurs de torts et intimider les citoyens tunisiens, les frapper sur les plages, les empêcher de participer à des spectacles, voire les faisant interdire. Salafistes payés grâce à la manne des pétrodollars wahhabbites via des mosquées et des madrassa et des « officines sociales » qui se sont répandues à travers tout le pays suite à la Révolution. Les Salafistes sont devenus le bras armé et la puissance de frappe des potentats qataro-séoudi wahhabbites qui par ce biais mènent une politique d’expansion religieuse et culturelle rappellant les grandes invasions musulmanes du VII ème siècle. En Europe, on ne réagit pas beaucoup,  lorsqu'on sait que la manne des pétrodollars tombent généreusement dans les escarcelles d'autres nantis. Le laisser-faire et le silence ont un prix. 

La deuxième vague tente cette fois-ci d’instaurer le salafisme, monstrueuse machine à remonter le temps, en ramenant tous les musulmans au style de vie de Médine au milieu du VII ème siècle, « braise à la main et par le sabre"si nécessaire . Très présents sur les réseaux sociaux, via les chaînes TV avec  des  prêches en continu diffusées auprès de tous les pays musulmans;  paradoxalement,  les outils les plus  modernes et ultra-sophistiqués sont à disposition pour la propagande supposée nous ramener tous au Moyen-Âge. 

Cette nouvelle forme de terrorisme met à mal le monde musulman transformé en quelques années par les pratiques religieuses et vestimentaires qui ne leur appartiennent pas et,  à travers lesquelles,  ils ne se reconnaissent plus.  Au Maghreb, on ne reconnaît pas ces jeunes en quête d'identité qui viennent,  en vacances,  dans le pays d'origine de leurs parents, eux-mêmes dépassés par le phénomène,  et déjà sous influence salafiste depuis l' Europe et qui sont totalement transformés par ces courants au coeur même de  leurs banlieues:  de Lille à Marseille. Idem en Allemagne où 200'000 corans viennent d’être distribués grâce au soutien des pétrodollars wahhabbites.  Belgique, Pays-Bas. Partout le même scénario. Et dans les pays du Maghreb, certains n’hésitent plus à les traiter de « Saoudiens »,  ces citoyens devenus étrangers dans leur propre pays et soumis aux influences de cette nouvelle forme de colonisation et pour laquelle, ils sont grassement payés jusque dans les plus hautes sphères, où devant des actes de violence salafiste, on ne constate aucune réaction ou à peine.

 

Entre gauche passive et extrême droite haineuse

 En 10 ans, ce mouvement expansionniste, s’est répandu silencieusement pareil à un virus. Une radicalisation qui a permis une islamophobie généralisée des uns, aveuglés par leur haine;  incapables de comprendre véritablement le fond du problème tant le cerveau reptilien prédomine; siège des peurs pulsionnelles et primitives. Tandis que la gauche pour contrer la stigmatisation des « Musulmans » a ouvert large les portes aux salafistes et autorisé la construction de mosquées financées et sous influence des pétrodollars wahhabites. Les Musulmans paient les frais de ces divergences pour lesquels ils sont largement utilisés, puis stigmatisés.  L’exclusion, la crise ont permis la radicalisation des plus pauvres pris entre l’étau du rejet et de l’islamophie ambiante qui les jettent dans les bras de  la radicalisation d’un groupe terroriste que sont les Salafistes.  Finalement,   récupérés, ils participent ensuite à cette propagande, dès lors nuisible pour tous et pour ceux-là même qui la répandent. 

Entre autres solutions

De concert entre les pays touchés, geler les fonds wahhabbites, tracer et empêcher les créations de sociétés écrans, surveiller tout mouvement financier  en masse, et tout mouvement  d’argent suspect

Interdire les mosquées et madrassa financées par des wahhabbites et leurs  prêches haineuses .

Travailler sur l’intégration des groupes d'exclusion

Sortir les pays arabes de leur misère grâce à des mesures prises par des  politiciens à la mesure de la tâche et avec de véritables aides financières  qui ne soient pas des fonds de propagande religieuse.

Il est temps,  tous ensemble, de  se mobiliser contre ces menées expansionnistes qui nous mettent tous en danger, Musulmans et non musulmans. Croyants et laïques, toute sensibilité politique confondue, oeuvrons pour la Paix sociale et le vivre ensemble de la façon la plus harmonieuse possible en se respectant les un, les autres. Une paix sociale menacée, chaque jour davantage.  

 Sortons de notre torpeur ! Cet article m'expose réellement, - bien que je sois une femme et que dès lors aucun de ces religieux fanatiques ne me lira, - alors faites comme moi et faites preuve de courage !

 

Inch’Allah, nous serons épargnés de l’obscurantisme grandissant. Nous n'avons pas quitté la prison de la dictature pour entrer dans celle des ténèbres de l'ignorance……………….


Photo- Salafistes en Allemagne

 

 

09:16 Publié dans Monde, Résistance | Tags : salafisme, musulman, qataris, tunisie. fonds qataris | Lien permanent | Commentaires (18) | |  Facebook | | |

14/07/2009

- Six jours pour grandir !


TmarrakechBW.jpg1967- Il y a des années qui sont marquées au fer rouge, elles restent définitivement ancrées et au fil du temps on finit par donner un sens à ce que l’on a vu et vécu.

Enfant suisso-tunisienne, je me retrouvai plantée à la Goulette dans une famille tunisienne d’origine africaine. Ma grand-mère d'origine valaisanne avait cru bon de me laisser chez cette ancienne nounou pour venir travailler quelques mois en Suisse. A cinq dans une chambre d'un  appartement qui donnait de plain-pied  sur la ruelle animée et où les enfants y jouaient du matin au soir, je découvris avec émerveillement ce quartier qui devait devenir le mien par la suite.
Il fallait véritablement se l’appropier à une époque où la Tunisie multiculturelle vous offrait la chance de frayer avec plusieurs langues et plusieurs religions. A l’époque, les portes des maisons restaient ouvertes et on pouvait passer ses journées à aller chez les uns et les autres, les enfants étaient toujours bien reçus et particulièrement moi qui devais décrire la Suisse sous tous ses angles , parfois,   je devais lire pour l'un ou pour l'autre, tant bien que mal,  les lettres en français que certains recevaient de France ou des journaux français sans rien y comprendre surtout lorsqu'il s'agissait de lettres administratives.

Dans cette ruelle d’un quartier populaire, il y avait les Siciliens installés en Tunisie depuis plus de 20 ans et qui jouaient aux cartes en riant et en se disputant, ils allaient pêcher le dimanche. Un jour, la Madalena m’invita à rentrer dans la chambre de son père mourant; un homme fort vieux qui ne pouvait s’empêcher de parler de la Sicile sans ravaler un sanglot qui finissait par le faire longuement tousser au point de l'étouffer.  Au-dessus du lit,  un crucifix énorme, je restai bouche bée, horrifiée devant le spectacle de ce crucifié dégoulinant de sang, je pris un air dégoûté et Madalena me demanda si je ne le trouvais pas magnifique. Du haut de mon innocence, je répondis :”Je le trouve affreux!”- Elle s’en est allée quérir un balai et m’a couru après dans toute la maison. Soit, je compris qu’il y des choses qu’il fallait éviter de dire, que cet homme souffrant sur une croix  était supposé être très beau !

Entre l’agneau adorable dans la cour et auquel on s’attachait irrémédiablement et qui finissait égorgé et quelque temps après la circoncision du fils aîné qui hurlait à vous déchirer les  tympans, je naviguais curieuse dans ce milieu relativement nouveau et populaire, chamarré et bruyant. Ayant appris à danser le twist en Suisse, j’étais le clou du spectacle des mariages du quartier, on m’invitait à faire ma danse “zazou” aux sons des darboukas.

Puis il y eu des inondations épouvantables, dans tous les foyers on ne parlait que d’enfants aspirés par des bouches d’eau, des morts par noyades. J’osai à peine sortir de crainte d’être moi même engloutie par je-ne-sais-trop-quoi. Mes visites régulières se faisaient le plus souvent chez Sarah, la belle et jeune voisine qui vivait plus loin, pâtisserie et bonbons, j’y trouvais toujours quelques bonnes surprises et de surcroît elle parlait le français. Lorsque ses amies venaient l’aider pour les grandes festivités, elles se mettaient à plusieurs dans la cuisine, et parfois elles baissaient la voix pour parler , j’imagine des anecdotes drôles et pas pour les oreilles d’une enfant.

Les semaines se transformèrent peu à peu en mois et  se déroulaient plus ou moins bien. Le mari de ma logeuse qui travaillait sur les ferries français, ramena, une fois, une télévision. Très fiers de cette grande nouveauté, ils la posaient sur le bord de la fenêtre avec un cintre en guise d’antenne et des gens du quartier s’asseyaient dans la rue, qui sur des chaises, qui sur des coussins, qui sur des tapis pour écouter des discours auxquels je ne comprenais rien, mais chargés de cris, de haine. Les gens dans le quartier s’échauffaient, la colère grondait.  Un beau matin, on décréta que je ne pouvais plus aller chez Sarah, la voisine sous prétexte que les “juifs mangent les enfants arabes”- Stupéfaction, incompréhension de ma part.  Sarah,  au fur et à mesure  des jours pleurait davantage, je continuai à me glisser en douce chez elle pour papoter comme nous avions pris l’habitude de le faire et continuer à manger des pâtisseries.
Un matin, je trouvai les volets de sa maison clos, le portail  cadenassé. Ils étaient partis. J'arpentais inlassablement la ruelle en espérant voir quelque chose se produire, un jour, deux jours passèrent, puis il fallut se rendre à l’évidence, ils ne reviendraient plus.

J’avais tout supporté jusque là, mais je compris que quelque chose de grave s’était produit, qu’en quelques jours tout avait changé. Du coup, je restai couchée , refusant de manger, une colère sourde, quelque chose d’injuste s’était passé mais je ne savais  comment l’expliquer, les journées se noyaient dans mes larmes.  Après trois jours de mutisme absolu durant lesquels on me força à manger, un marabout vint très sérieux faire des prières en vue de ramener mon âme. Ils avaient conclu que Sarah était partie avec elle et que la voisine juive m’avait maudite, voire ensorcelée.

Bien des annés plus tard, je compris que nous avions vécu la guerre des six jours.

Aujourd’hui, le deuxième prénom de ma fille est Sarah, je refuse d’avoir une  télévision et j'abhorre les fascistes de tous bords qui du reste étonnamment se ressemblent sur tous les points du globe, dans toutes les religions et dans toutes les cultures.

23:52 Publié dans Résistance | Tags : la guerre des six jours, la goulette, tunisie | Lien permanent | Commentaires (3) | |  Facebook | | |

01/06/2009

Ces mots qui dérangent et qui hantent : LA NORMALITE

12385.jpg

Récemment un journaliste demandait à un médecin psychiatre ce qu’est la normalité,
Le journaliste : Pouvez-vous définir la normalité ?
Le psy : Non ! Mais on nous demande de rendre les gens normaux.

Sa réponse lucide et intelligente soulève des questions essentielles : C'est quoi  la normalité  ? C'est quoi la folie ? et quand commence-t-on à être considéré "anormal", où se situe la frontière ?

La norme est souvent un repère qui permet de comparer, d'évaluer et d'agir. Mais  comment savoir ce qui est "normal" ou "anormal", tant au niveau biologique, que psychologique ou social ? La norme est d’une part objective et d’autre part subjective. Pour ce qui est de l’aspect objectif, on part du postulat qu’elle est conforme à des lois fondamentales, d’un point de vue subjectif, c’est de l’ordre du perçu et relatif au vécu particulier de chaque sujet.

L’anormalité se définirait donc par opposition à ce qui n’est pas “normal”. La définition la plus large est conformité au type le plus fréquent, ce qui renvoie à une notion quantitative et statistique.

La seconde définition, "conformité à une norme, à une règle, à ce qui doit être", renvoie plutôt à une notion qualitative. Ce qui est "normal" est ce qui est en adéquation avec un référent d'ordre supérieur.


Prise en compte de la subjectivité humaine,  la définition objective de la "normalité" est rendue complexe en raison du caractère intrinsèquement subjectif du psychisme humain. Les contextes culturels et éducatifs définissent  et déplacent la norme dans le temps. Les normes ne sont pas universelles donc mouvantes, elles changent en fonction des lieux et du temps. Fou hier, génie aujourd'hui !

Petite aparté : Aujourd'hui avec la crise, on pourrait se demander si la norme en matière de manipulation bancaire est la tromperie :   les banquiers malhonnêtes sont considérés en général comme des gens normaux qui appliquent de manière normale la tromperie généralisée.  Changer cela reviendrait  à transgresser la norme. Un banquier honnête doit-il alors être considéré comme déviant et "anormal" ?

Prise en compte de la subjectivité humaine à l’origine de distorsions du Réel.  Pendant longtemps on a cru que la Terre était immobile, L'astronome Copernic rejettera la croyance ancienne soutenue par l'Eglise, selon laquelle l'Univers tournerait autour de la Terre; ses idées sont condamnés par le pape en 1616. Il était considéré alors comme “anormal”

La  norme peut-être associée à un signe  de médiocrité extrême de l’esprit humain. Les génies et les  surdoués sont souvent incompris et  la risée de leur temps. La normalité, c'est soit ce qui est conforme à une norme morale (dans une société donnée), soit ce qui est statistiquement fréquent. Une norme morale est fixée par la société, c'est un dogme, un préjugé, tandis que la fréquence statistique est un fait. Pour  Michel Foucault, philosophe français, la normalité est une obsession et  le concept de folie  un outil de contrôle social, une manière de stigmatiser la différence, bref une source d'aliénation pour quiconque ne cadre pas avec l'ensemble.

Si vous n’êtes pas dans la norme, alors vous êtes déviant, un terme qui porte tout son poids de stigmatisation. La déviance étant une forme de transgression, on est amené ainsi à s'interroger,   les artistes, les poètes et les penseurs, les révolutionnaires  ne seraient-ils pas ainsi tous  déviants ?   Parce que l’art et la pensée n'évoluent et font avancer le monde que dans la transgression. Les sociétés dogmatiques se font un point d’honneur de contrôler et les artistes et les penseurs soumis dès lors à la censure et empêchant de ce fait la transgression, c'est-à-dire l'art, la pensée, l'évolution tout court. "Les artistes sont hautement anormaux parce qu'ils supportent une plus forte quantité de liberté que les autres", la trangression pouvant aussi donc être associée à un acte libertaire par opposition à une norme liberticide.  Belle forme de résistance !

Le  dogme, une société étriquée, font  le lit de la déviance et exploseront du même coup le nombres de personnes considérées comme “déviantes”.  Durant la période nazie, les homosexuels finissaient dans des camps,  exterminés pour leur déviance, alors que dans la Grèce Antique on favorisait ces relations homosexuelles perçues  comme contribution à la relation pédagogique idéale entre le maître et le jeune éphèbe. Ce qui faisait dire à Proust :"Il n'y avait pas d'anormaux quand l'homosexualité était la norme."

Au XIX siècle, on a tenté de définir par la courbe de Gauss ce qu’était la normalité afin d’éviter un jugement subjectif pour s’appuyer sur des données réelles et reconnaîte l’individu “normal” et “standard”, la norme étant définie par des acteurs du système social. Ce qui nous porte à croire que la normalité ne veut rien dire. Elle n’existe pas en soi,  elle est définie par rapport à un référent qui est variable.

Donc, on ne sait pas ce que signifie véritablement le concept mouvant de "normalité", Nous devrions donc à défaut de savoir ce qu’elle est  être plus tolérant. La  "normalité" consisterait à se  sentir bien dans sa peau et dans sa tête, dans une société équilibrée et tolérante. On porte sur l'autre un jugement d'anormalité, mais le sujet lui-même jugé "anormal" se sent en général très normal et adéquat, et il ne voit pas où réside le problème de manger les spaghettis avec ses chaussures et s'étonne de l'étonnement des autres.   Donc le seul élément qui devrait attirer notre attention,  c'est la souffrance que peut engendrer le fait de s'écarter d'une ligne supposée être la normalité. Avoir mal de se sentir différent, s'auto-exclure parce qu'on atteint sa propre limite de transgression supportable et qu'on ne peut plus gérer sa vie, devraient être les seuls critères valables. Pour résumer, lorsque  la personne qui a "dévié" souffre et  qu'elle est freinée dans sa capacité de vivre  agréablement en accord avec qui elle est , et en accord avec les autres et avec ce  en quoi elle croit. Bref,  lorsqu'elle n'est plus maître de son destin et qu' elle a mal et qu'elle deviendrait potentiellement dangereuse pour elle et les autres .

Ainsi, idéalement nos propres schémas de normalité feraient office de voies exploratoires et conductrices en lien avec nos   propres valeurs et avec lesquelles nous  devrions  vivre en conformité, de façon agréable et harmonieuse et évoluer avec cela de façon naturelle, aisée et spontanée dans la société qui nous entoure.

 

 

12146.jpg
* Est-ce normal d'être différent ? questionna l'enfant d'éléphant.
* Que dis-tu, enfant d'éléphant ? barrit le chef des éléphants.
* Rien ! Je ne dis rien ! recula l'enfant d'éléphant.
* C'est louche de n'être pas comme tout le monde ! gloussa le dindon.
* C'est dangereux de n'être pas comme tout le monde ! dit le canard impassible.
* C'est dangereux pour lui ! plaignit la petite poule rousse.
* C'est surtout dangereux pour nous ! grogna le cochon.
* Nous ferions bien de nous méfier de lui ! aboya le petit roquet.
* Nous ferions mieux de le chasser tout de suite ! hurla à la mort le gros chien jaune.

 

09:59 Publié dans Résistance | Lien permanent | Commentaires (1) | |  Facebook | | |